19 de agosto de 2007

Y esta palabra, este papel,
escrito por las mil manos de una sola mano,
no queda en ti y tampoco sirve para sueños,
cae a la tierra y allí se continúa.

Pero no como mera palabra ni papel escrito,
sino como una sucesión de sonidos del corazón,
llámalo música si quieres.

Y cuando la música se termina,
los bailarines nos miramos como si estuviésemos desnudos,
y ahí decidimos si merece la pena seguir tocándose,
o si sólo fuimos meros objetos,
en el infinito equilibrio universal de los planetas.

Kutxi

1 comentario:

Anónimo dijo...

Kutxi Romero,
de profesión bandolero,
de marea el grande,
de la luz el que brilla,
de aqui, a siempre,
el poeta de alcantarilla

Entrada genial. Un saludo.