Y esta palabra, este papel,
escrito por las mil manos de una sola mano,
no queda en ti y tampoco sirve para sueños,
cae a la tierra y allí se continúa.
Pero no como mera palabra ni papel escrito,
sino como una sucesión de sonidos del corazón,
llámalo música si quieres.
Y cuando la música se termina,
los bailarines nos miramos como si estuviésemos desnudos,
y ahí decidimos si merece la pena seguir tocándose,
o si sólo fuimos meros objetos,
en el infinito equilibrio universal de los planetas.
Kutxi
1 comentario:
Kutxi Romero,
de profesión bandolero,
de marea el grande,
de la luz el que brilla,
de aqui, a siempre,
el poeta de alcantarilla
Entrada genial. Un saludo.
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