leí viejas palabras tuyas
hermosas y emocionantes
me entristecí
no eran para mí
no pertenecían ni a mis ojos ni a mis oídos
después de sacudirme un poco el ego
pense que en ese momento
mis palabras no eran para vos
ni mis pensamientos
entonces pense otra vez
como puede ser que piense en el pasado
le tema a fantasmas que no conozco
y no me de cuenta que hoy
ahora, ya, te tengo
y tengo mil palabras tuyas
que dan vueltas en mi cabeza
y tengo tus oídos para poder decir
y tus ojos para poder escribir
y estás y me lo reafirmas a diario
Fla
